5.31.2010

La chikitita

Sus labios fueron lo suficientemente grandes para mantenerme en todos esos silencios que nunca hubo, pero sus manos, sus manos nunca lo fueron tanto para cegarme, apenas las recuerdo. Nos comunicábamos con miradas, nuestras lenguas se entendían a la perfección pero nunca hablamos el mismo idioma.
Hablo de ti en pasado, eso eres, no queda más que un obscuro pensamiento que a escondidas trata de acordarse de ti.

Te lo dije; Estoy cansada, no me quedan ganas de ti.
Lo que sí, tenias razón; Vamos a ser bien culeras.

0 desconocidos: